domingo, 26 de junio de 2016

Secretos de alta sociedad

¿Quién era el padre de aquel bebé?
Max Rolland, un millonario de Manhattan, rehuía las relaciones… hasta que Julia Prentice, una aventura de una noche, apareció embarazada. Julia, una joven de sangre azul, era una corderita de día, pero se convertía en una leona en el dormitorio.
Cuando se presentó de improviso en la puerta de Max, éste supo que el bebé no podía ser suyo, pero le propuso matrimonio de todos modos. Por un año. Él conseguiría el heredero que buscaba y una compañera de cama muy sexy. Pero antes de que se secara la tinta del acuerdo prematrimonial, Max empezó a preguntarse si no quería algo más de Julia que ese contrato tan frío.

En primera plana

¿Estaría dispuesta a casarse por dinero?
El magnate de los medios de comunicación Trent Tanford tenía una semana para encontrar esposa… o perder su imperio, pero ninguna de sus aventuras de Manhattan cumplía los severos requisitos que había impuesto su padre. Entonces Trent se fijó en la joven de la puerta de al lado. Con gafas y camisetas amplias, Carrie Gray parecía una chica inocente, ¿pero qué pensaría sobre los deberes maritales, vitales para un hombre tan viril como él?

Un príncipe en la ciudad

Escándalo: ¡seducir a una plebeya!
Sebastian Stone, príncipe heredero, empresario millonario y soltero viajero necesitaba que su secretaria, Tessa Banks, le organizara la vida, y ella lo hacía con facilidad desde su despacho de Manhattan. Por eso, cuando Tessa anunció que se iba, Sebastian recurrió a su mejor arma: la seducción.
La encandiló con joyas y flores en su palacio bañado por el sol y le regaló placeres sensuales que hicieron las delicias de Tessa. Pero cuando terminaron las dos semanas de aviso, Sebastian descubrió que su plan había fracasado: se había enamorado de una mujer que nunca se casaría con él.

Secretos personales

Un marido millonario y sexy, un precioso ático en Park Avenue y montones de dinero para dar y tirar. Elizabeth Wellington parecía tenerlo todo… ¿o no era así?
Reed, un hombre de negocios, estaba casado con su empresa y ella se pasaba muchas noches completamente sola. Todavía amaba y deseaba a su marido, pero Reed tenía secretos, algunos suficientemente importantes como para destruir su vida en común.
 Entonces el destino les deparó una alegría inesperada: finalmente tenían la oportunidad de ser padres, pero, ¿sería demasiado tarde?

Noche de pasión

El millonario halcón legal Alex Harper llevaba meses persiguiendo a Amanda, una organizadora de fiestas, pero ella lo rechazaba siempre. Hasta que se encontró con ella en el edificio donde vivía y la contrató para organizar un gran evento.
Trabajar con Alex era como jugar con fuego, y Amanda se concedió perderse una noche. Mas con un rompecorazones como Alex, una noche no era bastante. Su cuerpo lo anhelaba otra vez... aunque se preguntaba si esa sola noche de pasión volvería a rondarla nueve meses después.

El millonario del ático B

Solitario, rico y poderoso. Gage Lattimer encajaba con la descripción del hombre que podría saber algo sobre la misteriosa desaparición de la hermana de Jacinda Endicott. Por eso Jacinda abandonó su antigua vida y entró a trabajar como ama de llaves en el lujoso ático de Gage.
Durante el día. buscaba pistas acerca de su jefe: por la noche, combatía su atracción fatal hacia el sexy y reservado multimillonario. Su corazón le decía que Gage era inocente, pero su cabeza le advertía de lo contrario. ¿A cuál haría caso?

Serie escandalo

Preludio de un escándalo

La batalla entre la dama y el libertino estaba a punto de comenzar

Lady Justine estaba dispuesta a perder su buen nombre, su reputación y su lugar en la alta sociedad londinense, siempre ávida de rumores, por conseguir la excarcelación de su padre. Pero cuando el legendario duque de Bradford respondió a su oferta con una proposición de matrimonio, la apuesta subió varios puntos. Porque aunque el seductor lord era famoso por sus conquistas, se mostraba indiferente tanto a su devoción como a sus encantos. Y Justine temería muy pronto haberse molestado para nada...


Érase una vez un escándalo

Estaba a punto de enamorarse del único hombre al que jamás amaría... por segunda vez.

Lady Victoria Jane Emerson dejó atrás su idea romántica y juvenil del amor cuando Jonathan la abandonó sin contemplaciones. Cuando le llegó el momento de elegir marido, se prometió a sí misma casarse con alguien que no pudiera romperle el corazón.

A su regreso a Inglaterra, tras saldar las deudas de su familia, Jonathan Pierce Thatcher, vizconde de Remington, descubrió que, casi milagrosamente, había sido elegido para competir por la mano de su amada Victoria. Convencer al amor de su vida de que volviera a creer en la magia del romanticismo y en las delicias del deseo era el mayor reto al que se había enfrentado nunca. Y no podía fracasar.


El escándalo perfecto

Si había algo que Tristan Adam Hargrove, cuarto marqués de Moreland, había aprendido a evitar, era el escándalo. Porque el apuesto marqués no solo era un caballero honorable incapaz de seducir a una mujer en provecho propio. También era el autor de Cómo evitar un escándalo, el célebre libro rojo que se había extendido como un incendio entre la aristocracia londinense.

Cuando una belleza de negra melena llegó a su vecindario, Tristan comprendió que no debía sucumbir al deseo. Sabía muy poco de aquella mujer: solo que era de noble cuna, que se hallaba bajo la protección de la Corona y que era, por tanto, completamente inadecuada para las bajas pasiones a las que él se entregaba en secreto. Si no hubiera visto su vulnerable belleza una noche aciaga... Si sus labios no fueran tan arrebatadoramente rojos... Si no fuera ya demasiado tarde para salvarla a ella, y a sí mismo, de la pasión irrefrenable que estaba a punto de desatarse en nombre del amor... hubiera podido evitar el escándalo.