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martes, 22 de marzo de 2016

Serie O'Connor

Amor en Compraventa

Su matrimonio era un asunto de negocios, nada más. Will Hardison necesitaba una esposa para evitar que las mujeres le persiguieran por sus millones. Kate O'Connor necesitaba ayuda económica para realizar el sueño de su difunto padre. Y llegaron a un acuerdo: estarían casados durante un año y los problemas de ambos quedarían resueltos.


Un Amor para toda la Vida
Cuando Josh McKinley apareció en la casa de Maggie O'Connor con una niña en los brazos y una irresistible expresión en el rostro, el instinto de madre, y el de mujer, de Maggie le impidieron rechazarlo. Sin embargo, aquella buena acción pronto se convirtió en matrimonio, aunque sólo en apariencia. Maggie sabía que era una locura, especialmente cuando lo que había empezado siendo un matrimonio de conveniencia se estaba convirtiendo rápidamente en un apasionado romance...


Compromiso ficticio
Susan Greenwood no esperaba que el atractivo millonario Zach Lowery le hiciera una proposición de matrimonio. No tardó en saber la razón: su boda sería sólo una farsa para reconfortar al abuelo de Zach en su lecho de muerte. El problema era que él no esperaba que su falsa esposa lo volviera loco con su comportamiento desinteresado y su cariño, por lo que aquel cínico vaquero se encontró a sí mismo tratando de encontrar el modo de formar una verdadera familia y de tener un futuro con aquella mujer.



sábado, 8 de agosto de 2015

Amante y padre

Ryan Nix sabía perfectamente lo maravilloso que era ser padre, y lo doloroso que era perder algo tan importante. Por eso había jurado no volver a permitirse a sí mismo sentir nada parecido. Hasta que en la maternidad de un hospital descubrió que su nombre figuraba como padre de la hija recién nacida de Emma Davenport. ¿Qué podía hacer?

La encantadora Emma era consciente del riesgo que corría al enamorarse tan locamente de un hombre que se negaba a dejarla entrar en su corazón. Sin embargo, su precioso bebé era la prueba viviente de que, al menos una vez, Ryan había bajado la guardia. A lo mejor había llegado el momento de concederse una segunda oportunidad…