lunes, 30 de noviembre de 2015

Una promesa que cumplir

"Un hombre tortuoso, peligroso"
Así describía Kate a Aidan Crawford. Ella había estado esperando con ilusión arruinarle, no había pensado en otra cosa sino en la venganza.
Cuando tuvo la oportunidad, sin embargo, ella se encontró con un adversario digno... un hombre que usaba devastadoras artimañas masculinas.

Hasta que Aidan la besó, ella se había creído frígida, incapaz de responder físicamente a un hombre. ¿Por qué tuvo que ser justamente Aidan quien derritiera el hielo que la rodeaba?  Pero, ¿bastaría la pasión para liberarla de las sombras de su pasado?

Traiciones del destino

No había un hombre en el mundo a quien Alix odiara tanto como a Pierce Martineau. La había seducido cuando era una jovencita inexperta, y se había servido de ella para vengar una afrenta familiar. Cuando el destino lo volvió a poner en su camino. Alix era una mujer perfectamente capaz de defenderse. Sólo había un problema: la atracción que de forma irrefrenable la empujaba hacia su peor enemgio.

Seducción En navidad

Quinn Mannion no tenía ninguna duda de que Laura Maclane era una oportunista sin escrúpulos. ¿Qué otro motivo habría explicado que su anciano padrino hubiera decidido legar una fortuna en su testamento a una mujer joven y atractiva como ella...?

Laura nunca había querido el dinero de Alexander Harrington... ¡sino sólo llegar a conocer al padre que nunca había tenido! Como por desgracia Alexander había fallecido, ¿quién habría podido creer que era su hija? Quinn no, desde luego. Disgustada por su actitud, Laura no pudo evitar representar el papel de amante que él le había atribuido. Y ese fue el problema. Aunque Quinn la despreciaba... ¡resultaba cada vez más claro que estaba dispuesto a recibirla con los brazos abiertos en su cama!

Prueba de amor

Lucas Canfield era una leyenda local, el muchacho díscolo que se había regenerado. Megan había seguido durante años sus progresos y escándalos en las páginas de economía y en las revistas del corazón. Parecían gustarle las mujeres fáciles y la vida disoluta. ¡Ella no encajaba en aquellas categorías! Los hombres le decían que tenía agua en las venas.

Pero Megan no tardó en descubrir que no era tan inmune al encanto de Canfield, lo que sólo reforzó su determinación de resistir.

Perfectos extraños

Fue como si nunca se hubieran conocido. Para Zoe, los recuerdos de su amor eran preciosos; pero, desde el accidente, Ross no la recordaba, ni siquiera se daba cuenta de que existía. Pese a la oposición de los padres de él, Zoe sabía que su única oportunidad para ser feliz era enfrentarse a Ross. El empleo en la exuberante isla de Mariposa, donde seguramente se encontraría con Ross, fue una jugada desesperada.

¿Qué haría Zoe si él no la reconocía? ¿Y por qué se había vuelto él tan cínico?

Momento de amar

¿Qué hace una mujer cuando el hombre que quiere la rechaza, y su hija perece en el coche que ella conduce? Finge que todo marcha bien y asiste a una fiesta. Y luego a otra… y a otra…

¿Y qué hace esa misma mujer cuando su hombre aparece para decirle que su hija vive, pero que él ya no la ama, y tampoco su hija? Se quita su vestido de noche y se dispone a pelear… por amor.

La Oportunidad Perfecta

Rachel Shaw llevaba dos años enamorada de Nathan Wade, pero, a pesar de sus protestas, sabía que él estaba convencido de que ella era el tipo de mujer que siempre había despreciado: fría y calculadora.

Rachel había tomado la firme decisión de hacer que Nathan cambiara de parecer sobre ella, y se le presentó la oportunidad perfecta cuando su abuelo, socio de Nathan en los negocios, les suplicó que orquestaran un engaño muy atrevido... y eso significaba pasar un fin de semana juntos compartiendo un dormitorio...