domingo, 19 de febrero de 2017

Diamantes en Roma



Estaba decidido a recuperar a la unica mujer que realmente le había satisfecho.
Emilio Andreoni, importante hombre de negocios y el soltero más codiciado de Italia, queria la perfección en todo. Para culminar su éxito, solo necesitaba una cosa más ¡La mujer perfecta!

En el pasado, había creído encontrarla, Gisele Carter; pero un escándalo habida hecho que rompiera su aparentemente perfecto compromiso matrimonial. Sin embargo, dos años después de la ruptura, Emilio tuvo que enfrentarse a unas pruebas irrefutables y reconocer la inocencia de Gisele.

Enemigos ante el altar



Era la última mujer en el mundo con la que se casaría.

La última vez que Andreas Ferrante vio a Sienna Baker ella había intentado ingenuamente seducirlo. Aunque su provocativa sensualidad estaba grabada en su memoria, las terribles consecuencias de ese momento lo habían atormentado desde entonces, de modo que la noticia de que debía casarse con ella le parecía impensable…Volver a ver a Andreas años después hizo que Sienna recordara aquella  terrible humillación. Y en cuanto a casarse con él… tendrían suerte si aguantaban toda la ceremonia sin armar un escándalo. Pero había  una fina línea entre el amor y el odio… ¿las llamas del odio se volverían pasión incandescente durante su noche de bodas?

Prisionera de un hombre



Vaya Mata Hari que Rowan resultó ser.
Su primer intento por atrapar a Brian Turner, el playboy y mago de la electrónica, terminó en una suite de un hotel en Washington.

El segundo, la convirtió en polizón y luego en prisionera a bordo del yate de Brian. Ahora, cautiva en una cabina, Rowan, la periodista, sabía que su historia jamás llegaría a las primeras planas de los diarios. Ya no le importaba si Brian participaba en intrigas internacionales, lo único que quería era permanecer en sus brazos.

Un jefe implacable



Dejaría de trabajar en el infierno enseguida Drusilla Bennett estaba dispuesta a recuperar su vida y a irse muy lejos del demonio, quien, por el momento, estaba disfrazado de su jefe. Había reunido el valor para presentar su dimisión. Hasta ese momento, nada había conseguido tomar por sorpresa   a Cayo Vila. Además, la palabra «no» no estaba en su vocabulario. Por eso, la dimisión de la mejor secretaria que había tenido era, sencillamente, inaceptable. Dru había oído hablar de  su  implacable atractivo, pero cuando lo dirigió hacia ella, entendió perfectamente por qué era tan difícil negarle algo a Cayo Vila.

Por venganza y amor



El famoso Nikos Katrakis andaba en busca de una nueva amante cuando, de repente, la heredera Tristanne Barbery se ofreció voluntaria. ¿Podían ser tan fáciles de conseguir placer y venganza?
Tristanne sabía que no debía jugar con fuego, y menos con un hombre de tanto carisma como Nikos Katrakis. Sin embargo, a pesar de que sabía muy bien a lo que se exponía, no tenía elección.

Para sorpresa de Nikos, Tristanne no era la chica débil, dócil y casquivana que había creído, y pronto sus planes de venganza empezaron a desmoronarse como un castillo de naipes.

El Regreso del Jeque



Su secreto… un niño de sangre real El jeque Tariq bin Khalid Al-Nur era tan duro y traicionero como el desierto del que un día sería rey, pero no podía subir al trono de su país hasta que no contrajera matrimonio. ¿Por qué, entonces, seguía soltero? No podía dejar de soñar con la encantadora Jessa Heath, una chica corriente, pero inolvidable. Jessa sabía que Tariq y ella tenían una cuenta pendiente. ¿Y si se dejaba llevar y se permitía el lujo de aceptar su proposición? Una última noche para dejar atrás la pasión del pasado… Pero sabía que estaba pisando un terreno peligroso. En una sola noche, podría desvelarse el secreto que había mantenido oculto durante tantos años…  

Bajo el embrujo del sultán



Mientras sus cuerpos se entrelazaban en la oscuridad de la noche ¡una poderosa pasión amenazaba con consumirlos!
Cuando Cleo Churchill se cruzó en el camino de Khaled bin Aziz, sultán de Jhurat, se quedó al instante hipnotizada por su físico de guerrero, su imponente presencia y su intensa mirada. ¿Pero qué podía querer un sultán de una mujer corriente como ella?

Cleo era exactamente lo que Khaled necesitaba: una esposa conveniente y hermosa que le ayudara a sacar a su país de la miseria. Para lograrlo, le ofrecería diamantes y riquezas, pero nada más.