miércoles, 27 de abril de 2016

Rosas rojas para Julie

—Con este ramo de rosas rojas, te entrego toda la pasión que siento por ti.
A Julie le afecto mucho el divorcio de sus padres, y cuando fue a Mallorca, a pasar unas vacaciones con su padre y la nueva esposa de este, tenía la secreta esperanza de que, algún día, sus verdaderos padres volvieran a unirse. Por desgracia, no estaba preparada para defenderse, contra la censura del apuesto Felipe de Torres y Aquiliño, que, firmemente, le había dicho que no interfiriera en los asuntos de sus padres. Para su infortunio, se había convencido que estaba enamorada de él…, un hombre que tenía, dos candidatas para escoger esposa.

Ayer y siempre

"Ahora eres mía, Jessie. Siempre serás mía".
En alguna oportunidad, esas eran las palabras que Jessica ansiaba escuchar. El cumplimiento de todos sus sueños. ¡Qué estúpida había sido…! una ingenua escolar que creyó que Steve era "un hombre de mundo".
Ahora ya no era tan tonta. Era toda una mujer. Hermosa, inteligente, una profesional, y de las mejores. Inesperadamente había vuelto a aparecer Steve en su vida. Con fortuna, hombre poderoso, y que la deseaba. No había cambiado su cabello color miel, su tostada virilidad. Pero en sus ojos había una mirada de malicia. ¿Dónde estaba ese muchacho con los ojos alegres, que había roto su corazón? ¿Era capaz ella de evitar darle una nueva oportunidad?

viernes, 22 de abril de 2016

Persecución peligrosa

¿Qué les ha ocurrido a los verdaderos héroes americanos?
Sam Delanian no rescató a Babs Malone de sus secuestradores por heroísmo. Había planeado llevarla a su casa, coger el dinero de la recompensa y alejarse felizmente de la heredera. Aquella mujer mimada y de mal genio no era precisamente el ejemplo ideal de la verdadera heroína americana.

Pero el secuestro solo era la punta de un horrible iceberg que amenazaba la vida de Babs. Mientras Sam y ella escapaban una y otra vez de sus enemigos, él fue dándose cuenta de que había estado equivocado respecto a Babs. Ella era valiente y decidida. Y por primera vez, Sam encontró una razón para el heroísmo… pero aquello no garantizaba que siguieran vivos.

A la mañana siguiente

Algo estaba terriblemente mal
A la mañana siguiente de la fiesta de celebración de su treinta cumpleaños, Lacey Newton tenía un espantoso dolor de cabeza… y se despertó en una habitación de hotel en Las Vegas. Cuando vio que había alguien en la cama, a su lado, Lacey pensó que ya sabía lo peor. Pero lo peor estaba todavía por llegar.
Estaba casada con un hombre al que había conocido en la fiesta.
Cameron McCleary se quedó tan sorprendido como Lacey cuando se encontró en la cama con una completa desconocida. Pero la fiesta de la noche anterior debía de haberle afectado el cerebro… porque no estaba dispuesto a admitir que habían cometido un error.

Caminando bajo la tormenta

Sara Grant estaba dispuesta a luchar contra los elementos.
Insistiendo en que lo sabía todo acerca de caballos y acampada. Sara convenció a Cody Wolf para que buscara a su sobrino, accidentado en la montaña.
Los días parecían no tener fin, y las frías noches de las Montañas Rocosas no eran fáciles de soportar, pero Sara no podía abandonar la búsqueda. Estaba dispuesta a probarle a su compañero que podía ser tan dura como él.
Sara únicamente había empezado a vislumbrar lo que la Madre Naturaleza podía hacer con un hombre y una mujer solos en las montañas.

La chica de Mackenzie

El amor podía ser el juego más peligroso de todos
Holly Reynolds fue a Tijuana en busca del reloj de una amiga. No lo recobró, pero después de tener que soportar varias proposiciones groseras, de provocar una pelea en un bar de mala reputación y de ser salvada por un rudo individuo llamada MacKenzie Donahue, a Holly dejó de preocuparle el reloj. Lo único que quería era regresar cuanto antes a los Ángeles.
Pero allí tampoco estaba a salvo. Iba a verse involucrada en un asunto peligroso sin siquiera saberlo. Mac quería protegerla, pero estaba atrapado entre dos fuegos, y sabía que no iba a poder evitar que Holly sufriera.

Un amor de brujería

Jack Ryan es un hombre práctico que está a punto de casarse con una mujer de la que no está enamorado, pero que será la mujer perfecta para un banquero. Cuando muere su tío decide irse unos días a la casa de la playa de éste para descansar y recapacitar sobre su vida, pero lo que no espera es encontrarse con una bella sorpresa: Sheri, una genio que ha cuidado de su tío enfermo y que le dice que tiene que ir con él, aunque eso desbarate su mundo lógico y perfectamente programado. Sheri es inocente, mágica, bondadosa y diferente de cualquier mujer con la que Jack se ha encontrado y no solamente revolverá su mundo cuadriculado sino que le hará darse cuenta de que la magia aún existe, a pesar del escepticismo de Jack.