miércoles, 30 de marzo de 2016

Un regalo inesperado

El día de su boda con Julia debería haber sido el más feliz en la vida de Ben Carreras. Y lo fue, hasta que una antigua novia apareció en el banquete diciendo que el niño que llevaba en los brazos era hijo suyo y amenazándolo con darlo en adopción si no aceptaba su custodia.
Ben no podía negar que el niño era suyo y tampoco podía negarse a cuidar del pequeño. Pero, ¿cómo iba a decirle a su reciente esposa que, a partir de entonces, eran tres en la familia? Solo podía esperar que su amor fuera lo suficientemente fuerte como para soportar ese inesperado regalo de bodas...

Un rincón en el paraíso

Desde el momento en que apareció por la ciudad, Nick había atrapado a Madeleine entre sus redes. Su gran encanto, mezclado con esa peligrosa forma de vivir el amor, eran componentes contra los que se veía incapaz de luchar, y tampoco encontraba razones para hacerlo. Sin embargo, los motivos de Nick no eran del todo claro, cada palabra, cada caricia no eran sino el producto de un plan elaborado cuidadosamente. Pero pronto iba a ser muy difícil para Nick diferenciar lo que era verdad de lo que era ficción…

Seducción planeada

Enamorarse no era parte del plan…
Gina Hudson había viajado a Atenas a saldar una vieja deuda, eso no incluía caer en los brazos, y menos en la cama, del hombre de confianza de su enemigo. Pero no había contado con el poder de Mikos Christopoulos.
Lo que Mikos Christopoulos esperaba y exigía a sus amantes era sexo sin ataduras; enamorarse nunca era parte del trato. Seducir a Gina era una cuestión de negocios, pero la misión pronto se convirtió en un verdadero placer. Por eso se llevó a Gina a la casa que tenía en una isla paradisíaca donde pasarían dos semanas de pasión. principio creía que Gina sería la amante perfecta… pero cuando las dos semanas llegaron a su fin se dio cuenta de que deseaba tener a aquella mujer en su cama durante el resto de su vida...

Pasión en Italia

Entregar su inocencia a un hombre como él podría ser su perdición...
Cuando Natalie Cavanaugh, heredera de una enorme fortuna, llegó a Villa Rosamunda, en la costa italiana, no figuraba entre sus planes enamorarse, y menos aún de un hombre famoso por sus oscuras conexiones...
Demetrio Bertoluzzi era alto, moreno y muy guapo. Nadie sabía por qué estaba trabajando él solo en la remodelación de la villa familiar ni de dónde sacaba el dinero para sufragar dichas obras. Pero, a pesar de todo, la atracción que Natalie sentía por él era demasiado poderosa...

Más allá de la inocencia

Zachary Alexander estaba acostumbrado a tener clientes difíciles en su lujoso complejo turístico de invierno, pero con la señorita Durocher necesitaría tener más cuidado. Aquella muchacha rica y malcriada quería un amante temporal, estaba claro. Pero se juró que no sucumbiría a sus encantos, aún siendo la primera mujer que había despertado el deseo en él después de mucho tiempo.
Claire Durocher había trabajado duramente para conseguir tener un negocio con éxito, pero lo que más deseaba era un marido… y preferiblemente el atractivo señor Alexander. Él la había catalogado como una vampiresa, pero al terminar las navidades consiguió tener a Zach en sus manos…

Larga Noche de Amor

El niño de Dominic era también el hijo de Sophie...Sophie y Dominic habían compartido una noche de amor, y Ryan fue el resultado.
Sophie estaba decidida a tener a su hijo ella sola. A fin de cuentas, Dominic había dejado muy claro que la consideraba la responsable de que su vida fuera un infierno. Pero si era así, no entendía qué sentido tenía que la siguiera y le propusiera matrimonio. Sophie estaba a punto de aceptar, cuando apareció la prometida de Dominic. ¿A quién elegiría ahora?


Falsas acusaciones

¿Quería estar con ella sólo para ser padre?
La búsqueda de su madre biológica llevó a Diana Reeves al pueblo francés de Bellevue-sur-Lac, donde acabó trabajando para Anton, el atractivo conde de Valois.
Anton no confiaba en la recién llegada, por lo que decidió vigilarla de cerca. Pero Diana no tardó en hacerse un hueco en su corazón... y en su cama. Cuando la pasión acabó en embarazo, Anton insistió en que Diana debía casarse con él. Fue entonces cuando ella descubrió cuánto deseaba él tener un hijo y empezó a cuestionarse los motivos por los que quería casarse con ella...