martes, 10 de noviembre de 2015

Un lugar en el mundo


Max Jardine se comportaba siempre con Gemma como un hermano mayor, mandón y autoritario. Salvo una noche, cinco años atrás... una noche de la que no habían vuelto a hablar hasta que Gemma se mudó al remoto hogar de Max, en el corazón de Australia, para ayudarlo a cuidar de la hija de una amiga.

La imagen del atractivo y terco ganadero con un bebé en brazos confundía a Gemma. Del mismo modo que verla a ella como una mujer hecha y derecha alteraba a Max. Y la tensión aumentó cuando, finalmente, se enfrentaron al pasado...

Como un diamante

Tenía licencia para emocionar.

Al darse cuenta de que la bella Liza Summers trabajaba para el principal sospechoso de un caso de robo de diamantes, Nick Menéndez decidió encargarse del asunto personalmente y proteger a Liza. Pensó que la manera más sencilla de descubrir la verdad y proteger a aquella encantadora mujer era llevársela a la cama… e intentar que se quedara allí hasta saber si estaba implicada en el caso.

Pasiones Tormentosas

El matrimonio con Damien Nikerios dio a Terry todo lo que una mujer podría desear: posición social, dinero, prestigio… y largas y calurosas noches de amor. Damien era un griego muy masculino, y su virilidad provocó en Terry emociones profundas e insospechadas.

Además de eso, él era riquísimo y sacó a Terry de la ruina, saldando todas las deudas dejadas por su padre.


Sin embargo, apenas llegó de su viaje de luna miel, un maravilloso crucero por las islas griegas del Mar Egeo, Terry se vio obligada a despertar de su sueño: Damien tenía una aventura con Milena, la tercera esposa de Stephanos, que era padre de él…

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El legado oculto del jeque

La atracción sería tan ardiente como la arena del desierto… La princesa Katharine siempre supo que su destino era un matrimonio de conveniencia política. Con pena en el
corazón, se preparó para conocer a su futuro marido, el hombre al que llamaban La Bestia de Hajar… El jeque Zahir gobernaba un país encerrado en su palacio. Nadie debía ver su rostro desfigurado. Sin embargo, sus obligaciones le exigían continuar con la estirpe real…

Cuando su futura esposa cruzó el umbral, pensó que saldría huyendo nada más verlo. Pero Katharine Rauch y su diáfana mirada lo cautivaron sin remedio.

Esclava del jeque


No era la típica damisela en apuros
Por encima de todo, el jeque Amir quería redimir los escándalos de su familia. Así que lo último que deseaba era tener que enfrentarse a una sensual y bella extranjera que acababan de entregarle para que se convirtiera en su esclava sexual.
Cassie había sido secuestrada por unos bandidos y entregada a un jeque como si fuera un objeto y no una persona, pero se negaba a ser el juguete de un hombre. Aun así, después de pasar una semana en la tienda de Amir fingiendo ser su amante, empezaba a darse cuenta de lo difícil que iba a ser resistirse a sus encantos. Sobre todo cuando tenían que compartir la misma cama…

Un marido desconocido

Lo que quería… lo tomaba cruelmente rechazada en su noche de bodas, Noelle Ducasse escondió la vergüenza de ser una esposa virgen creándose una nueva vida glamurosa para ocultar su profunda y dolorosa soledad. Hasta que Ammar regresó.La imagen de los ojos cándidos de Noelle seguía acompañando a Ammar. Ella podía resistirse cuanto quisiera, pero en esa ocasión el despiadado Ammar no aceptaría un rechazo. Utilizaría cada instante de cada noche para demostrarle a su mujer que, por mucho que su mente lo negara, podía derretirse con las exquisitas caricias de su marido. 

Casada con el Jeque

De una cárcel a otra… De un desierto a otro Ataviada al estilo de una novia ejemplar y tradicional, Zoe Martin esperaba a su futuro esposo, el jeque Nadir. La joven huérfana era la vergüenza de su familia adoptiva y, después de soportar seis años de tortura y esclavitud a manos de su tío Tareef, había sido vendida en matrimonio a un hombre al que todos conocían como… La Bestia. El riesgo no podía ser mayor… Pero casarse con el jeque podía darle aquello que tanto había anhelado. Libertad. Solo tenía que aguantar esos tres días de festejos nupciales. Sin embargo, Zoe no contaba con sentir algo tan repentino e intenso… Le bastó con una mirada para sucumbir al encanto del jeque Nadir ibn Shihab…