Una
sola noche con el millonario australiano nunca sería suficiente... El trabajo
consumía toda la vida del arquitecto Adrian Palmer, pero en su cama siempre
había una hermosa mujer. Con Sharni Johnson debería haberse contenido un poco.
La joven viuda era tímida, hermosa y sin sofisticación alguna... la víctima
perfecta de su malévola seducción. Adrian se volvió loco al comprobar la
intensidad de su unión. Pero Sharni no era de las que tenían aventuras de una
sola noche... Adrian no tardó en darse cuenta de que la pasión no parecía ir a
consumirse jamás... y no podía dejar de pensar en el enorme parecido que había
entre su difunto esposo y él...
lunes, 13 de marzo de 2017
La princesa de hielo
Había sido su amante por una
noche... ¿sería la madre de su hijo durante toda la vida? Nada más ver a Lisa, Jack Cassidy supo que
deseaba seducirla y hacerla suya. Sabía que sería una misión difícil que debía
planear detenidamente, poniendo en práctica sus grandes dotes de seducción.
Lisa era una princesa de hielo: bella, elegante y siempre bajo control. Jamás
habría creído que su cuerpo respondería de ese modo ante el atractivo de Jack.
Ella jamás tenía aventuras... y menos aún con playboys. Pero sólo hizo falta
una noche para desatar una pasión desenfrenada... y quizá también para que Lisa
se convirtiera en la madre del hijo de Jack...
La amante del magnate
Tara
llevaba un año saliendo con el magnate australiano Max Richmond y vivía para
aquellos momentos robados en los que disfrutaba de su compañía; ya fuera en una
cena o en la cama. Pero últimamente había empezado a plantearse que quizá Max
no tuviera la intención de formar una familia... Parecía satisfecho con la idea
de que Tara no fuera nada más que su amante.
Enamorada de su tutor
Al
final de este año, ya no seré virgen Violet, una chica tímida y precavida,
siempre había vivido apartada del mundo, pero ya estaba harta. ¿Sus propósitos
para el Año Nuevo? Aceptar todas las invitaciones para ir de fiesta y encontrar
a un hombre que le arrebatara la pureza. Y apareció Leo Wolfe, un productor
cinematográfico de fama mundial, que era el poder, la riqueza y la atracción
personificadas. Si había un hombre que pudiera apartar a Violet del camino de
la virtud, era él. ¿Pero estaba ella preparada para seguirlo adonde quería
llevarla?
El dueño de su virtud
Al
final de este año, ya no seré virgen Violet, una chica tímida y precavida,
siempre había vivido apartada del mundo, pero ya estaba harta. ¿Sus propósitos
para el Año Nuevo? Aceptar todas las invitaciones para ir de fiesta y encontrar
a un hombre que le arrebatara la pureza. Y apareció Leo Wolfe, un productor
cinematográfico de fama mundial, que era el poder, la riqueza y la atracción
personificadas. Si había un hombre que pudiera apartar a Violet del camino de
la virtud, era él. ¿Pero estaba ella preparada para seguirlo adonde quería
llevarla?
El Capricho de Francesco
Era
un hombre acostumbrado a salirse con la suya, ¡y ella estaba a su merced!
Después
de haber sido cruelmente abandonada por su prometido, Vivienne Swan dejó su
trabajo como diseñadora de interiores y se encerró en su casa para sufrir en
silencio. Sin embargo, la intrigante oferta de Jack Stone, un rico constructor
que hasta ese momento no había conseguido seducirla, le resultó demasiado
tentadora y la hizo salir de su encierro.
Al
trabajar codo con codo con Jack en su último proyecto, Vivienne se sacó de la
cabeza a su ex, ¡reemplazándolo con eróticas fantasías sobre su nuevo jefe! Una
aventura con Jack podía ser muy placentera, aunque implicaba jugar con fuego.
jueves, 2 de marzo de 2017
Pack
Reencuentro con su pasado
"Todo el mundo tiene un precio, Darcy. Yo
te he dicho cuál es el mío, ahora dime cuál es el tuyo".
La secretaria Darcy Lennox sabía lo exigente
que podía ser su multimillonario jefe, Maximiliano Fonseca Roselli. Su fiera
ambición era bien conocida, pero casarse con él para que se asegurase el
contrato del siglo iba más allá del deber.
Max, un hombre al que no se le podía negar
nada, se mostró imperturbable ante su reticencia a contraer un falso
matrimonio. En su mundo, todos tenían un precio y estaba decidido a convencerla
para que revelase el suyo.
Pero, después de un apasionado beso, Darcy
descubrió que la apuesta era mucho más alta de lo que ninguno de los dos había
imaginado.
Todo sucedió una noche
No tuvo más remedio que tomar una decisión:
casarse con ella.
Serena James no había olvidado al hombre que le
había partido el corazón, y tampoco había olvidado la furia que había en sus
ojos cuando se separaron. Pero su aventura veraniega tuvo consecuencias
imprevistas y, tres meses después, se vio obligada a volver a la isla de
Santorini.
Nikos Petrakis estaba a punto de cerrar un
acuerdo que aumentaría su fortuna y lo convertiría en un hombre aún más
poderoso. No quería distracciones y, mucho menos, si se presentaban en forma de
una pelirroja impresionante cuyas curvas pedían a gritos que las acariciaran.
Pero esa pelirroja le iba a dar un heredero…
La inocencia perdida
Un heredero para su enemigo...
Diez años atrás la ingenua Iolanthe Petrakis
fue seducida por el magnate griego Alekos Demetriou, con quien vivió la noche
más deliciosamente pecaminosa de su vida.
Sin embargo, cuando Alekos descubrió que era
hija de su enemigo, se desentendió por completo de ella... antes de que pudiera
decirle que se había quedado embarazada.
Diez años después, con la empresa de su familia
en peligro, a Iolanthe no le había quedado más remedio que revelarle al odioso
Alekos Demetriou que había tenido un hijo suyo.
Al descubrir la verdad, Alekos le anunció que
iba a darle su apellido y le propuso, por el bien del niño, que se convirtiera
en su esposa.
Una marioneta en sus manos
¡En el juego de la seducción, el guapo
empresario siempre se salía con la suya!
Alessandro Falcone era famoso por ganar en todo
lo que se propusiera. Cuando se vio obligado a viajar a Escocia, pensó que era
una inconveniencia. Por eso, el plan del millonario soltero era tomar lo que
quería e irse... hasta que la guapa Laura Reid se convirtió en una deliciosa
distracción en las largas y frías noches escocesas...
Laura no tenía nada que ver con las
sofisticadas modelos con las que solía salir Alessandro, pero su voluptuosa
figura y su bello rostro, natural e inocente, representaban para él un
atractivo al que no podía resistirse.
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